Las mejores plantas para la creación de jardines verticales

Cualquier persona que deseé iniciarse en la construcción de jardines verticales, al ver los espectaculares resultados que el Sistema f+p alcanza en estas obras de bioarquitectura, puede pensar que para llevar a buen término una obra de jardinería vertical será necesario utilizar plantas exóticas o diferentes a las usadas en la jardinería tradicional. Nada más lejos de la realidad.

A pesar de que para construir jardines verticales hay que olvidar los conceptos propios de la jardinería convencional, ya que es un sistema que se basa más en la biología aplicada, esto no se aplica a las plantas a utilizar. En teoría cualquier planta que pueda crecer en un jardín convencional podrá adaptarse al crecimiento vertical. En la práctica no es tan simple, ya que para que un jardín vertical sea exitoso es necesario conocer las especies que se van a utilizar, la forma en que interactúan entre ellas y con otros microorganismos (como hongos o bacterias), los requerimientos hídricos y lumínicos de cada planta, los nutrientes que pueden necesitar, si va a construirse en interior o en exterior…

Por tanto, sí es necesaria cierta técnica para llevar a cabo con éxito una pared vegetal. Pero no se debe a que haya que utilizar especies muy raras o muy concretas sino que, con la técnica adecuada, podremos trasladar a nuestra composición vertical casi cualquier especie.

 plantas para jardines verticales

Las plantas que mejores resultados ofrecen

De hecho, se obtienen aún mejores resultados si se opta por especies endémicas del área en la que se va a diseñar el jardín, que si se decide utilizar plantas exóticas de lugares lejanos. Es lógico, ya que si una planta se encuentra en su entorno y en un clima que le es favorable su desarrollo será sobresaliente. De lo contrario, la adaptación al medio será más difícil (que no imposible, pues la capacidad de las plantas para acostumbrarse a entornos hostiles es más alta de lo que pensamos). Y esa mejoría por el empleo de plantas cercanas no se da sólo a nivel de crecimiento del jardín, sino que también le aporta un valor botánico extra y puede contribuir a la conservación de especies endémicas.

Por estos motivos, si te has decidido a realizar tu proyecto de jardinería vertical, no debería darte miedo la selección de especies. Eso no quiere decir que dejes de prestarle atención, ya que es un paso importante, pero si la realizas con sentido común no tendrás que preocuparte más por ese tema. Si un jardín vertical funciona correctamente, muy rara vez tendrás que reponer o cambiar alguna de sus plantas y, salvo revisiones puntuales, tampoco necesitarán muchos mantenimientos.

Una razón más para lanzarte a aprender cómo se construyen los jardines de este tipo es darle un ambiente diferente a tu casa, tu oficina o tu negocio con una composición única y con un valor sostenible muy alto, que además aporta todos los beneficios de vivir en plena naturaleza sin que sea necesario salir de la ciudad.