La relevancia de una fachada vegetal

fachada vegetal

La construcción de una fachada vegetal vertical es una de las composiciones más complejas de llevar a cabo en el ámbito de la jardinería y el paisajismo, puesto que su objetivo es emular las características de un jardín tradicional pero en perpendicular, razón por la que también recibe el nombre de jardín vertical.

Existen diversos sistemas para su construcción,  así como diversos métodos basados en paneles modulares, en geomallas e incluso en macetas superpuestas. Sin embargo, ninguno de estos sistemas garantiza la supervivencia de las plantas seleccionadas para nuestro muro vegetal. Uno de los principales retos que supone el diseño y la construcción de una fachada verde vegetal es el hecho de que las plantas y la vegetación carecen de suelo en el que enraizar, por lo que será necesaria la utilización de láminas de diversos materiales para que puedan asentarse y recibir el suministro necesario de agua y nutrientes.

Así pues, para asegurar la durabilidad de una fachada o muro vegetal se vuelve indispensable poseer un profundo conocimiento de cómo funciona el isótopo. En Paisajismo Urbano somos especialistas en la construcción de fachadas ecológicas vegetales, yendo un paso más allá con el desarrollo de nuestra patente de construcción de ecosistemas verticales. Gracias a este sistema, en el que se aplican el conocimiento, la investigación y la práctica acumulada durante años, conseguimos que nuestros jardines verticales perduren en el tiempo, garantizando su supervivencia por escrito. Para ello, tenemos en cuenta las singularidades y necesidades de cada proyecto, realizando un estudio personalizado.

Diferencias entre fachadas vegetales y jardines verticales

El diseño y construcción de este tipo de fachadas puede acometerse de distintas formas, pero, como se ha expuesto anteriormente, no todas ellas garantizan la supervivencia de las especies vegetales seleccionadas.

Por regla general, para realizar una fachada vegetal en un edificio se suelen utilizar sistemas de jardineras o soportes en los que se colocan diversas plantas trepadoras. Sin emabargo, esta técnica tiene un serio inconveniente: este tipo de especies vegetales como son las plantas trepadoras pueden comprometer la estructura del edificio, debido a su tendencia natural a ocupar los espacios y grietas existentes en la construcción y fachada.

En la formación de jardines verticales, sin embargo, se utiliza una estructura en la que se asienta un sustrato donde la  vegetación y las plantas son capaces de enraizar y a través del cual reciben el agua y los nutrientes necesarios para su desarrollo.

Y es que con el sistema de construcción de ecosistemas verticales y fachadas vegetales de Paisajismo Urbano, se va un paso más allá. Gracias a este sistema, patentado por Ignacio Solano, se consigue que la composición vertical se convierta en un jardín autoportante, dotándolo de unas características técnicas que garantizan la proliferación de las plantas y la vegetación en un lugar que a priori no estaba destinado para tal fin, (como pueden ser las fachadas de los edificios) y otorgando a la fachada varios valores añadidos.

El valor de la fachada natural vegetal

fachadas vegetales

Entre las múltiples ventajas que supone su instalación destacan:

  • El valor arquitectónico: las fachadas vegetales y las azoteas verdes incrementan el valor del inmueble donde se construyen entre un 15 y un 20 por ciento.
  • El valor social y educacional: Un muro vegetal redunda en un mayor bienestar estético para el entorno, y fomenta los valores ecológicos en los más pequeños.
  • El valor medio ambiental: Además, filtra los gases nocivos, atrapa y procesa los metales pesados y transforma el dióxido de carbono en oxígeno. Una fachada-vegetal de un metro cuadrado produce el oxígeno requerido por una persona en un año.
  • El valor artístico y mediático: Este tipo de trabajos son obras de arte en sí mismas, y dotan a los espacios urbanos en los que se instalan de una belleza singular que suscita curiosidad y asombro.

La comodidad que aportan las fachadas vegetales en los edificios mediante la vegetación

Además, la instalación de fachadas vegetales verdes en los edificios, aporta una mayor comodidad para los vecinos del inmueble donde se instala, gracias a su capacidad natural de aislar de los ruidos externos y de proporcionar temperaturas más agradables tanto en invierno como en verano.

Es por esto que la inversión realizada para llevar a cabo este proyecto de fachada vertical vegetal se recupera rápidamente, tanto en el plano monetario, con la revalorización del inmueble, como con los beneficios que aporta a sus habitantes y a su entorno